Los fumadores consumen tabaco de “primera mano”, ya que son ellos los que inhalan y exhalan de forma directa el humo del cigarrillo. Pero ¿qué es eso del tabaco de segunda mano? ¿Y el de tercera mano? Y lo más importante: ¿cómo afecta a los más pequeños? En Centro Pediátrico queremos arrojar luz sobre este asunto y despejar tus dudas, amén de los malos humos.
¿Qué es el humo de segunda mano?
Se considera tabaco de segunda mano tanto el humo que el fumador exhala (el que echa por la boca o la nariz mientras fuma), como el humo que desprende el cigarro y se va desplazando por el ambiente.
Los niños generalmente entran en contacto con el humo de segunda mano cuando sus padres, familiares y amigos de la familia fuman. Respirar este humo de segunda mano los convierte en fumadores pasivos.
¿Y el humo de tercera mano?
El humo de tercera mano es el residuo del tabaco que cae y permanece en casi todas las superficies de la zona donde alguien ha estado fumando, incluso en la piel, el cabello, la ropa, los muebles, juguetes y el suelo.
Esto significa que los bebés y los niños todavía están expuestos a las toxinas nocivas de los cigarrillos, incluso después de que los adultos hayan terminado de fumar.
¿Por qué es tan peligroso este humo para los niños?
El humo de segunda y de tercera mano son peligrosos, especialmente para bebés y niños. Esto se debe a que sus vías respiratorias son más pequeñas y aún se están desarrollando. Además, tienen sistemas inmunes menos maduros que los adultos.
Los bebés y los niños pequeños también pasan mucho tiempo en el suelo o cerca de él, y con frecuencia se llevan las manos y los juguetes a la boca. Esto significa que es más probable que traguen o inhalen toxinas procedentes del tabaco.
¿Cuáles son los riesgos de convertir a los menores en fumadores pasivos?
Los niños expuestos al humo de segunda mano tienen un mayor riesgo de muerte prematura y enfermedades por diversas causas.
También pueden presentar hinchazón e irritación en las vías respiratorias y tienen más probabilidades que otros niños de desarrollar problemas pulmonares y otros problemas de salud como:
- Asma
- Bronquiolitis
- Bronquitis
- Leucemia
- Crup
- Infección de oídos
- Meningitis y septicemia
- Neumonía
- Tonsilitis
La exposición al humo de segunda y tercera mano puede afectar al desarrollo cerebral del menor porque el cerebro es muy sensible incluso a cantidades muy pequeñas de toxinas.
Los niños que viven en un hogar donde uno o más adultos fuman deben ir al médico con más frecuencia. Por otro lado, la posibilidad de que estos niños se vuelvan fumadores en la adolescencia se duplica.
Protege a tus hijos del tabaco
La forma más efectiva de proteger a tus hijos del tabaco de segunda o tercera mano es dejar de fumar y ayudar a otros adultos del entorno a dejarlo también.
Comprométete a que tu hogar y tu coche sean espacios sin humos en todo momento, e insiste en que nadie fume cerca de tus hijos. Todo niño tiene derecho a crecer en un ambiente libre de humo.







