Casi la mitad de los adultos ronca ocasionalmente, pero el ronquido no es tan común en los niños. “Entonces, si mis hijos roncan, ¿debo preocuparme?” Solo uno de cada diez niños ronca, y eso no es necesariamente indicio de problema.
¿Qué causa que los niños ronquen?
La causa más habitual del ronquido en los niños está relacionada con el tamaño de las amígdalas y de las vegetaciones. En los niños, las amígdalas y los adenoides suelen ser bastante grandes, por lo que da como resultado la aparición de los ronquidos.
Sin embargo, existen otras causas que pueden causar que tu hijo ronque:
- Alergias
- Infecciones de garganta
- Asma
- Tabique nasal desviado: se da cuando el cartílago que divide la fosa nasal, lo hace de manera desigual, dejando un lado más estrecho
- Apneas o pausas respiratorias del sueño. No son en sí una causa de ronquido, si no más bien una consecuencia, y uno de los signos por los que debemos acudir a nuestro pediatra
¿Cuándo se convierten los ronquidos en un problema?
Te recomendamos que visites nuestro Centro Pediátrico en Sevilla si observas algunos de estos síntomas:
- Tu hijo ronca la mayoría de los días de la semana
- Lo oyes roncar con bastante frecuencia durante la noche
- El ronquido es muy sonoro
- Tu hijo o hija duerme sistemáticamente con la boca abierta, y con la barbilla y cuello extendidos
- Oyes que tu hijo realiza apneas del sueño o jadea mientras duerme
- Disminuye su rendimiento escolar porque se duerme en ocasiones en clase
¿Existen niños más propensos que otros a roncar?
Definitivamente.
Los niños con sobrepeso, niños alérgicos y los niños nacidos prematuramente son más propensos a roncar.
Además, el ronquido también es más frecuente en niños que padecen:
- Trastornos cráneo faciales (a menudo por defectos de nacimiento como el paladar hendido u ojival o labio leporino)
- Ciertos trastornos genéticos (como el síndrome de Down)
- Algunos trastornos neuromusculares (como parálisis cerebral y distrofia muscular)
- Otras Enfermedades
¿Qué información necesita mi pediatra para hacer un diagnóstico?
Es recomendable que antes de la visita de tu hijo al pediatra, elabores un diario del sueño. Observa y registra los hábitos de sueño de tu hijo o hija, comenzando aproximadamente una hora después de que se vaya a la cama.
Apunta cuántas noches a la semana aparecen los ronquidos, si se dan con frecuencia, o solo ocasionalmente, durante la noche.
Pero recuerda, lo más importante de todo es observar la aparición de pausas respiratorias nocturnas. Este signo, aunque no es grave, nos obligará a enviarlo a nuestros otorrinos para una valoración más exhaustiva.
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