Centro Pediátrico te ofrece la segunda parte de la guía completa por edades para incorporar aimentos sólidos en al dieta del bebé.
De 6 a 9 meses
Entre los 6 y 9 meses puedes comenzar a dar a tu bebé comida con más texturas, como las papillas de carne (gran fuente de proteínas y hierro). Aplicamos la misma regla que para el resto de alimentos: poco a poco y de uno en uno.
En este momento tu bebé ya está listo para probar trocitos de comida que pueda coger con las manos, como galletas adaptadas. Las frutas y verduras blandas como el plátano también funcionan muy bien. Puede que tengas que mostrarle cómo meterse cada uno en la boca antes de que aprenda qué hacer con él, pero con el tiempo le encantará su nueva habilidad de alimentarse a sí mismo. Aunque la mayoría de los alimentos que coja con las manos están diseñados para deshacerse fácilmente, vigila siempre a tu hijo cuando le des de comer para evitar el atragantamiento o crisis de sofocación. Los dientes no son un requerimiento para comer trocitos de comida, ya que los bebés generan fuerza al «masticar» con sus encías y mandíbulas.
¿Todavía es lactante? ¡Sin problemas! Puedes continuar dándole el pecho o biberón de 3 a 5 veces al día.
De 9 a 12 meses
Para cuando tu bebé tenga 9 meses las papillas se habrán convertido en una parte muy importante de su vida. Tu bebé se acerca a su primer cumpleaños y con eso viene la tarea de aprender a comer como un “niño mayor”. Entre los 9 y 12 meses los alimentos comunes se convierten en una adición emocionante a la dieta. Tu bebé ya está listo para probar tus famosos guisos.
A partir de los 9 meses puedes introducir alimentos comunes finamente picados o triturados, siempre y cuando tu bebé haya tolerado los alimentos más gruesos y haya aprendido a masticar los trozos de comida que coge con las manos. Prueba los plátanos cortados en cubitos o las zanahorias cocidas y picadas. Son suaves y fáciles de masticar. Hay algunos alimentos que no deberían ser introducidos hasta más tarde, pero por lo demás, puedes divertirse ahora y dejar que su hijo se una a la cena contigo. Sencillamente no condimentes demasiado la comida de tu bebé. La sal añadida no es buena para ninguno de nosotros. Deja que tu hijo decida si le gustan las zanahorias simples antes de alcanzarle el salero.
Puedes continuar dándole el pecho o biberón hasta que se acostumbre a la comida de adultos. Eso está bien siempre que el bebé cumpla con la ingesta diaria recomendada de sólidos. Muchos bebes empiezan a rechazar las papillas una vez que se dan cuenta de que pueden comer alimentos comunes por sí solos.
¡Feliz cumpleaños! De 12 a 15 meses
Ha llegado el momento en que tu hijo empiece a comer como uno más. Apunta una estructura básica de desayuno, comida y cena, con un refrigerio a media mañana y una merienda a media tarde. Los alimentos sólidos deben ser la mayor parte de lo que estén consumiendo, y las bebidas deben verse de la misma manera que los adultos las ven: como un calmante de la sed con la comida, no como una comida en sí misma.
Si a tu bebé todavía le das el pecho, mantenlo todo el tiempo que puedas. ¡No hay nada como la crianza natural!
Si le das biberón, lo ideal es mantener una fórmula adaptada o de continuación hasta los 18 meses. Desde los 12 hasta los 18 meses tu bebé puede tomar proteína de leche vaca entera en forma de derivados lácteos. A partir de los 18 meses puede tomar leche de vaca entera como tal (es recomendable el mismo tipo de leche que tome la familia).
Los niños por encima del año suelen tomar solo dos tomas de leche al día, por la noche y a primera hora de la mañana. El propio niño será el que marque la cantidad que necesita, tendiendo cada vez más a las cantidades más pequeñas y sin tener que llegar a los clásicos 500 ml de leche diarios.







