La sordera en recién nacidos es muy poco frecuente. En España sólo 1 de cada mil niños sufren sordera profunda y sólo 5 de cada mil padecen algún tipo de sordera.
La mayoría de los casos evitables se deben a enfermedades como la meningitis o el sarampión, complicaciones en el parto o el uso de medicamentos que pueden perjudicar la audición del bebé.
Detectar la sordera a tiempo es sumamente importante, ya que los defectos en la audición retrasarán la adquisición del lenguaje que tan imprescindible es en el correcto desarrollo social, emocional e intelectual del niño.
¿Como se detecta la sordera?
Actualmente existen programas de detección precoz que puede detectar la sordera muy pronto, lo que nos permite iniciar el tratamiento y la estimulación a edades lo suficientemente tempranas como para que el niño acceda al lenguaje oral y pueda desarrollar de forma adecuada y lo más normalizada posible sus capacidades de comunicación. En los niños que no se someten a estos programas no suele detectarse la sordera al menos hasta los dos años, una edad en la que el retraso en el lenguaje es ya significativo.
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¿En que consisten las pruebas de detección?
Existen dos tipos de pruebas para la detección precoz de la sordera. Ninguna de las dos causan molestia alguna al bebé y se realizan antes de salir de maternidad, entre las 12 y las 48 primeras horas de vida. También se pueden realizar más tarde, aunque dentro del primer de vida, ya que lo importante es detectarla antes de los 3 meses, para poner tratamiento antes de los 6.
- Otoemisiones acústicas: consiste en colocar una pequeña sonda en el conducto auditivo. Esta sonda emite unos sonidos y recoge la respuesta en la zona del oído llamada cóclea.
- Prueba de potenciales auditivos: Se colocan unos sensores en el cuero cabelludo del bebé que recogerán las señales que llegan al cerebro mientras se emiten sonidos por unos cascos colocados al bebé.
Según la OMS 32 millones de niños en el mundo sufren sordera, enfermedad que se puede prevenir gracias a la detección temprana.
Si tenéis alguna duda sobre la audición de vuestro pequeño, ya sabéis, la primera opción siempre es la atención por parte de un pediatra. Los profesionales mejor que nadie sabremos atenderos y orientaros hacia el mejor diagnóstico y tratamiento.
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