El chupete, ¿es bueno para los bebés? Mientras que algunos expertos coinciden en que es un elemento relajante fundamental para los peques, otros descartan su uso por producir malformaciones en los dientes o el paladar. La mayoría de padres recurren a él cuando el niño llora o está nervioso, pero siempre acaban trasladando a su pediatra la misma pregunta: ¿hasta qué edad deben usarlo? Y una vez llegado el momento, ¿qué debemos hacer para que el bebé deje su chupete de forma progresiva, sin que resulte un cambio brusco? Te respondemos a estas preguntas y te damos algunos consejos para que todo resulte más fácil 😉
El feto tiene la capacidad de chuparse el pulgar en los últimos meses de embarazo. Nada más nacer, los bebés succionan su mano o dedos porque es un acto que les relaja y les da seguridad. Es el paso del tiempo el que hace que vayan abandonado progresivamente esa necesidad hasta desaparecer, algo que ocurre habitualmente entre los dos y los tres años de vida. Es en ese momento cuando debemos intentar que nuestros pequeños se olviden del chupete, si no lo han hecho ya. No obstante, tampoco debemos preocuparnos en exceso si llegados el tercer año lo usa de manera puntual.
¿Cómo hacer que un bebé dejé el chupete?
Todo dependerá de cómo de apegado esté a él. Lo más normal es que sea el propio bebé el que con el tiempo vaya desprendiéndose de él, pero si por el contrario lo utiliza mucho, es probable que no le guste la idea de que se lo quiten. En este caso, lo que nunca debemos hacer es intentar quitárselo de un día para otro, sin ningún proceso previo de asimilación, ya que puede llegar a ser contraproducente. Lo ideal es que vayamos retirándolo poco a poco, dándoselo únicamente por las noches o en situaciones puntuales en las que llore.
Otra técnica es comenzar a negociar con el bebé sobre cuándo va a tener que abandonar su chupete. En definitiva, dialogar e ir introduciéndole la idea de que con el tiempo tendrá que dejarlo. Podemos incentivarle con algún tipo de recompensa si comienza a cumplir los plazos previamente negociados. Porque si bien no existe la forma perfecta para hacer que lo deje (cada niño es un mundo), sí que tenemos que ser pacientes y asumir que estamos ante un peque, por lo que debemos ser comprensivos.
¿Qué ocurre si pasados los tres años sigue utilizando el chupete o chupándose el dedo? Nada grave, salvo esa pequeña deformación en el paladar y dientes que hemos comentado al principio de este artículo (más grave con el dedo que con el chupe). No obstante, puede que el uso de alguno de los dos se deba a un problema de falta de afecto, preocupación, celos, etc., por lo que conviene tratarlo con el pediatra para actuar a tiempo. ¡Más vale prevenir!
¿Y tu bebé, a qué edad dejó el chupete? ¡Cuéntanos en los comentarios! 🙂







