El eritema infeccioso es una enfermedad infecciosa provocada por el Parvovirus B19. También se le conoce por megaloeritema, 5ª enfermedad o Síndrome del niño abofeteado, por el aspecto ruborizado que adquieren las mejillas del niño o niña al principio de la enfermedad. Es muy frecuente a finales de invierno y principios de primavera, y se contagia por vía respiratoria.
¿Cuáles son los síntomas?
A menudo, el eritema infeccioso no presenta ningún síntoma o estos son muy suaves:
- Fase I: fiebre leve, dolor de cabeza o de garganta, náuseas y dolor muscular.
- Fase II: sarpullido rojo (eritema) en las mejillas (como si hubiese recibido una bofetada). Es posible que notes su cara más caliente.
- Fase III: de 1-4 días después de que aparezca el eritema en las mejillas, este se puede extender hacia el tronco y las extremidades.
El eritema es autolimitado y suele durar entre una y tres semanas.
¿Cómo se contagia el eritema infeccioso?
Este virus se propaga como un resfriado común y es más contagioso los días previos a que aparezca el distintivo rubor en las mejillas. Una vez aparece el sarpullido, tu hijo ya no es contagioso.
Los niños y niñas suelen contraer el eritema infeccioso:
- Tocando cualquier objeto infectado y llevándoselo a la boca (juguetes)
- Comiendo o bebiendo de algún utensilio también infectado
- En contacto con tos o estornudos de alguien infectado
¿Es peligroso el virus de la bofetada?
Esta enfermedad es tan leve, que incluso es posible que tu pequeño ni siquiera se sienta enfermo. Generalmente es más severo en adultos, especialmente en mujeres embarazadas, por lo que se recomienda consultar con el médico lo más pronto posible.
¿Se puede prevenir?
No existe actualmente ningún profiláctico para el eritema infeccioso y solo podemos tratar sus síntomas cuando aparecen. De hecho, si el niño o niña se encuentra bien, puede seguir acudiendo a la guardería o colegio.
¿La mejor prevención? LAVARSE LAS MANOS a menudo.
¿Cuándo debo acudir al pediatra?
Ven a vernos si tu pequeño no mejora en 2-3 días, si aparecen manchas rojas por la piel que no se quitan cuando las estiras, si presenta decaimiento exagerado (incluso sin fiebre) o tiene vómitos continuos asociados.
Es decir, las indicaciones y la vigilancia domiciliaria será la misma como ante cualquier proceso febril. Ya sabéis lo que digo siempre en mi consulta… Los procesos infecciosos son evolutivos y las cosas no son como empiezan, sino como terminan.







