La enfermedad boca-mano-pie es una enfermedad viral leve bastante común en la infancia. A menudo comienza a manifestarse con fiebre de carácter leve, falta de apetito y dolor de garganta. En uno o dos días se forman unas pequeñas llagas, ampollas o aftas en la boca, manos y pies. Debido a que estas llagas pueden ser dolorosas, es posible que tu hijo tenga dificultad a la hora de comer. No obstante, no todos los niños presentan los mismos síntomas (sarpullidos, llagas en la boca o fiebre).
La enfermedad boca-mano-pie no se considera grave, aunque sí altamente contagiosa, y tiende a desaparecer por sí sola en aproximadamente 7 o 10 días. Se propaga a través del contacto con heces, tos, estornudos o goteo nasal.
¿Cómo cuido a mi hijo en casa?
Como no existe un tratamiento específico para la enfermedad boca-mano-pie, el único tratamiento recomendable es el reposo en casa, beber mucho líquido y analgésicos, siempre y cuando el pediatra considere oportuno prescribirlos. Los antibióticos no funcionan para esta enfermedad, ya que está causada por un virus en lugar de bacterias. Es importante:
- Asegurarse de que los niños reposan lo necesario mientras sientan molestias
- Mantener a los pequeños bien hidratados garantizando la ingesta de abundantes líquidos
- Evitar darles comidas o bebidas ácidas para no producirles dolor en los sarpullidos cutáneos cercanos a la boca. Además, es mejor que la comida no esté demasiado caliente, ni demasiado dura, para facilitar la ingesta
- Acudir al pediatra para la correcta prescripción de paracetamol o ibuprofeno para el tratamiento de la fiebre y el dolor, así como de productos cicatrizantes
- No se recomienda el uso de antibióticos
¿Puedo llevar a mi hijo al cole?
Si bien es cierto que la enfermedad boca-mano-pie es muy contagiosa, los estudios no establecen claramente cuál es el momento exacto en que se produce el contagio. Sabemos que es antes de que aparezcan las lesiones en la piel, que es cuando se puede diagnosticar.
Por esta razón, los niños pueden contagiarse los unos a los otros en el colegio durante el periodo en que aún no hay síntomas visibles. No obstante, una vez se manifiestan los síntomas, es recomendable que los niños no vayan al cole para evitar el contagio y para paliar el malestar general.
Aunque la enfermedad boca-mano-pie es propia de la infancia, los padres no están exentos de contagiarse. De hecho, las mujeres embarazadas deben evitar en la medida de lo posible exponerse a esta enfermedad para evitar infecciones en el feto.







