La codeína es una sustancia derivada del opio y que se obtiene de la adormidera Papaver somniferum, de la que se sacan además otros principios activos farmacológicos como la morfina o la metadona. Ha sido prescrita durante décadas como jarabe para aliviar el dolor y la tos, pero los estudios más recientes evidencian que no siempre funciona y que a veces causa efectos secundarios graves en menores.
La codeína es un analgésico potente y es conocido por ser el antitusígeno más eficaz para la tos seca irritativa.
La tos es un mecanismo muy complejo, ya que puede darse a consecuencia de una obstrucción, una irritación, un cuerpo extraño… Los jarabes para la tos con codeína no solo actúan sobre el centro de la tos para disminuirla, sino que también actúan sobre sistema nervioso central provocando somnolencia, sedación, mareos y estreñimiento. También puede ocasionar depresión respiratoria, muy peligrosa en niños y en enfermos con asma o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) en los que está contraindicada. También está contraindicada en pacientes con problemas de corazón, insuficiencia renal o hepática.
En el año 2013, el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) llevó a cabo un estudio minucioso sobre la relación beneficio-riesgo de todos aquellos medicamentos que contenían codeína y que además se recetaban para tratar el dolor en niños. Dicho estudio se llevó a cabo después de haberse conocido varios casos graves de niños que habían sufrido intoxicación tras haber recibido codeína como analgésico.
Una vez finalizado el estudio, se emprendió una nueva evaluación ya que los riesgos detectados podrían ser extrapolables al uso de la codeína para el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales en población infantil.
Si bien es cierto que la intoxicación por codeína puede darse a cualquier edad, los niños menores de 12 años presentan un mayor riesgo de sufrir reacciones adversas tras su administración. Es por ello que son desaconsejables los jarabes para la tos con codeína en:
- Menores de 12 años
- Mujeres que estén dando el pecho, debido al riesgo de transferir la codeína a través de la leche materna
- Niños y adolescentes con signos de compromiso de la función respiratoria
- Embarazadas, porque atraviesa la barrera placentaria y puede producir síndrome de abstinencia
Si tu hijo necesita calmar la tos, acude a CENTRO PEDIÁTRICO y te recomendaremos el jarabe para la tos más adecuado (y libre de codeína).







