Los mareos son una sensación de pérdida del equilibrio, generalmente acompañada de ganas de vomitar. El equilibrio se sostiene por la acción de diferentes sistemas, como la vista, el oído interno (vestíbulo y conductos semicirculares) y el sistema constituido por los huesos y músculos. Toda esta información es conducida desde estos lugares hasta la zona central del cerebro, el tronco cerebral; allí se encuentran unos núcleos nerviosos que forman el órgano del equilibrio. Éste es el encargado de procesar toda la información percibida y nos ayuda a mantenernos en nuestra posición normal.
¿Por qué nuestros pequeños se marean al viajar?
Los mareos (o cinetosis) se produce cuando existe un “déficit de coordinación” en la información percibida por el órgano del equilibrio desde los diferentes sistemas (vista, oído, sistema osteomuscular). Es decir, que la percepción de movimiento que procede de la vista, no se corresponde con la sensación de aceleración que procede del oído ni con la sensación de ubicación del cuerpo que proviene de huesos y músculos. Esto les produce una pérdida de orientación y equilibrio, que llamamos mareos. Esta sensación se da especialmente durante los viajes, sobre todo en coche, aunque puede suceder en cualquier medio de transporte (barco, avión…)
¿Qué síntomas tiene el mareo?
Los efectos que nos producen los mareos son de pérdida de orientación y vértigo, presentándose de forma característica síntomas digestivos (nauseas y a veces vómitos) y otros síntomas diferentes como palidez, sudoración, malestar abdominal o molestias visuales, etc.
Algunos de estos síntomas, como el vómito, se deben a que el centro nervioso que produce el vómito está situado también en el tronco cerebral, muy cerca del centro del equilibrio. Hay una susceptibilidad individual para los mareos. Puede depender también del medio de locomoción, por lo general el coche. Suele ser mas habitual en niños (desde preescolares hasta la adolescencia) y en las mujeres.
¿Tu hijo se marea durante los viajes en coche? ¿Quieres saber cómo tratar esta afección? Te damos las claves en este artículo. Si quieres más información sobre este y otros temas, no olvides pedir cita previa con tu pediatra en Sevilla.
¿Como se tratan los mareos?
Lo más importante es la prevención. Por ello en los niños que tienen mayor facilidad para los mareos, deberemos seguir unas normas preventivas. Éstas lo que pretenden es evitar que la información que proviene de la vista, oído, músculos y huesos nos confunda. Así será conveniente mantener la vista fija en el horizonte, observando las cosas que pasan, a través del parabrisas delantero. No es recomendable ir leyendo o mirando por la ventanillas laterales. Es aconsejable evitar la conducción brusca y mantener unas circunstancias de temperatura y ventilación agradables dentro del vehículo.
Otra parte de la prevención de los mareos puede ser la utilización de medicamentos (fármacos antihistamínicos), éstas bloquean las transmisiones nerviosas que producen los síntomas de los mareos. Pueden administrarse en forma de pastillas o chicles en niños algo más mayores (6 ó más años) o en forma de jarabes en los más pequeños (hidroxicina). Estas medicinas producen también sueño y sedación, por ello seria aconsejable seguir la dosis indicada por el pediatra, teniendo también en cuenta que la aparición de este efecto secundario puede ser diferente de un individuo a otro.
En cualquier caso, por si el niño acabara finalmente vomitando, sería bueno tener a mano un bolsa de plástico y ropa de recambio, junto con un poco de paciencia y ternura con el vomitador involuntario.
Ya sabéis, salir de viaje con nuestros pequeños es una tarea complicada, pero no imposible. Solo hace falta un poco más de planificación y grandes dosis de paciencia. Todo merece la pena, por disfrutar de las vacaciones con nuestros hijos.
¿Y vosotros? ¿Que hacéis cuando vuestros hijos se marean? ¿Como preparáis los viajes con vuestros pequeños? Animaos a escribir y contar vuestras experiencias.







