Centro Pediátrico Sevilla te trae estos consejos para lidiar con las rabietas de tus hijos.
Prevención
La comprensión y sentido común son claves para evitar las rabietas. Por ejemplo: si las visitas al supermercado después del cole/guardería provocan un colapso, la estrategia obvia a considerar es ir al súper el fin de semana o comprar online.
Algunos detonantes de rabietas son inevitables, como irse del parque. En estos casos, la prevención consistiría en minimizar la angustia del niño, advirtiéndole de que ya es hora de irse.
Los desencadenantes pueden variar de un niño a otro y pueden no ser inmediatamente visibles. Lo importante es descubrir si hay un patrón para los berrinches.
Elige tu batalla
Elegir tus batallas es otra táctica a considerar. A veces deberíamos preguntarnos: “¿Es realmente un problema que mi hijo haga esto?”. Por ejemplo: si tu hijo es excéntrico con su ropa, ¿importa si usa calcetines diferentes o un atuendo completamente desigual?
Las comidas son otro campo de batalla. ¿Qué comportamiento estás dispuesto a tolerar según su edad (por ejemplo, comer con las manos) y qué crees que es inaceptable para un niño de dos años (por ejemplo, tirar comida al suelo)?
Ponte en su lugar
A veces ayuda ponerse en lugar del otro. Si tu hijo te pide algo extravagante, seguro que tendrá mucho sentido desde su perspectiva. Tratar de entender lo que quiere lograr puede ayudarte a encontrar una solución que sea aceptable para ambos.
Distráelo
Las distracciones suelen funcionar debido a la limitada capacidad de atención de los niños (se distraen con una mosca). Si ves que se aproxima una rabieta, señala algún gato/ardilla/camión/hormigonera cercanos.
Otra cosa que funciona muy bien es tener siempre a mano un juguete o libro.
Dale una opción
Ofrece a tu hijo opciones aceptables para evitar las rabietas. Como con todas las otras estrategias, la efectividad de esta depende de cada niño. Para algunos niños puede funcionar estupendamente, pero para otros ofrecer alternativas no cambia nada porque ya se han empecinado con algo.
Diversión y juegos
Otra recomendación es fomentar la cooperación a través de actividades divertidas. Es posible evitar explosiones en momentos críticos (como la hora del baño) si lo conviertes en un juego. Al igual que con las otras tácticas discutidas aquí, esto no siempre funciona, pero vale la pena intentarlo.







