Los dolores de cabeza son algo frecuente en la niñez. La mayoría de las veces están causados por enfermedades comunes o afecciones menores: un pequeño chichón en la cabeza, la falta de sueño, no haber comido o bebido lo suficiente, o el estrés.
No obstante, los dolores de cabeza pueden convertirse en un problema serio en algunos casos que es conveniente vigilar:
- Dolor de cabeza acompañado de fiebre y rigidez de cuello. Asegúrate de que tu hijo pueda mirar hacia el techo, tocarse el pecho con la barbilla y mover su cabeza hacia adelante y hacia atrás. De no ser así, te recomendamos que acudas a tu pediatra de urgencias.
- Dolor severo y persistente a pesar de los analgésicos. Cualquier dolor agudo y constante merece atención médica.
- Dolor de cabeza acompañado de vómitos frecuentes, especialmente en ausencia de otros síntomas de enfermedad como fiebre o diarrea. Lo más frecuente, y ya sabéis que a mí me gusta pensar siempre en lo más frecuente, es que sea una infección viral, pero la persistencia de los vómitos asociados al dolor de cabeza debe ser otro motivo para consultar al pediatra, ya que también puede traducir síntomas de otras enfermedades más importantes.
- Junto con el dolor de cabeza, tu hijo presenta somnolencia o tiene dificultad para caminar, hablar o realizar actividades normales. Cualquier síntoma neurológico, como estos, en el contexto de un dolor de cabeza, será motivo de consulta obligada a tu pediatra.
- El dolor de cabeza despierta a tu hijo. A veces los niños se despiertan por otros motivos y se dan cuenta de que tienen dolor de cabeza (este no sería un caso relevante). Pero si el dolor en sí mismo es capaz de despertar al niño de su sueño, no se trata de un dolor de cabeza regular y deberías ponerte en contacto con tu centro pediátrico.
- El dolor de cabeza empeora al recostarse. La manera más común de percibir esto es que el dolor de cabeza es peor al inicio de la mañana y va mejorando conforme avanza el día. Es lo contrario de lo que suele pasar con la mayoría de los dolores de cabeza y por ello, un signo que debe ser valorado por alguno de nuestros profesionales de pediatría. Si observas este patrón, ¡llámanos!
- Los dolores de cabeza son frecuentes o interfieren en su día a día. Si tu hijo presenta dolores de cabeza dos o más veces por semana, o tiene dificultades para realizar sus tareas, jugar o tener una vida normal, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. No tiene porqué significar que tiene algo grave, pero es mejor asegurarse de que todo está ok. Según esta evaluación, puede ser recomendable derivarlo a nuestros Neuropediatras de Centro Pediátrico para seguimiento y valorar una posible medicación profiláctica .
- Cualquier síntoma que acompañe a un dolor de cabeza que te preocupe, aunque no esté en la lista anterior. Ya sabéis que siempre os decimos que los mejores pediatras son los padres, por eso siempre debemos respetar vuestros instintos. Si observas algún síntoma preocupante o si deseas realizar cualquier consulta, El Centro Pediátrico de Sevilla te atenderá mediante cita previa o consulta online. ¡Estamos aquí para ayudarte!







