Se acaba el cole y llega el momento de salir y disfrutar del sol del verano. Eso sí: ¡no te olvides del protector solar para tus hijos!
En CENTRO PEDIÁTRICO sabemos que encontrar el protector solar adecuado puede ser difícil, ya que hay infinidad de opciones en el mercado. En este artículo trataremos de responder las preguntas más frecuentes sobre la protección solar en verano para tus hijos.
¿Qué es el SPF? ¿Es más efectivo cuanto mayor sea el número?
SPF son las siglas en inglés para Factor de Protección Solar. El SPF indica la eficacia de un filtro solar a la hora de prevenir las quemaduras solares. Si la piel de tu hijo se enroje tras 10 minutos de exposición solar, un SPF 15 multiplica ese tiempo (10 minutos) por 15, lo que significa que estaría protegido contra las quemaduras solares durante aproximadamente 150 minutos o 2 horas y media. Por supuesto, esto depende de una aplicación adecuada del protector solar y se basa en cálculos SPF con luz solar artificial en lugar de natural.
Es recomendable el uso de protectores solares con al menos un SPF de 15, que bloquean el 93% de los rayos UVB. Los SPF más altos brindan una protección aún mayor, pero solo hasta cierto punto: un protector solar con SPF 30 bloquea el 97% de UVB, y un SPF 50+ (el SPF máximo que encontrarás en las etiquetas de los protectores solares), bloquea un 98% de rayos UVB.
La ropa y la sombra son los mejores métodos para proteger a los bebés. Como la piel de los bebés es muy sensible y puede absorber demasiados químicos, se recomienda evitar los protectores solares antes de los 6 meses de edad, excepto aquellos con óxido de zinc como único ingrediente activo y usado en áreas pequeñas de su cuerpo.
Paséalos antes de las 10 de la mañana o después de las 6 de la tarde, cuando los rayos UVB no son tan intensos. No te olvides de la sombrilla para el cochecito de paseo, ropa ligera que cubra sus brazos y piernas, y algún gorro que proteja su cara, orejas y cuello.
¿Cuánto protector solar debo aplicar sobre mi hijo y con qué frecuencia?
No hay una cantidad establecida de protector solar para niños. Lo importante es cubrir todas las áreas expuestas (especialmente los lugares que se pasan por alto fácilmente, como las orejas, la parte superior de los pies, la parte posterior de las rodillas y las manos) 30 minutos antes de que tu hijo salga, para que su piel tenga tiempo de absorberlo. Vuelve a aplicar al menos cada dos horas, con mayor frecuencia si está nadando, jugando en el agua o sudando.
¿Qué hago si mi hijo se quema con el sol?
Acude a las Consultas Externas de Centro Pediátrico y nuestros pediatras especialistas te ayudarán a aliviar los síntomas. Si estás de vacaciones, utiliza nuestro servicio de Consulta Online, donde te daremos una respuesta antes de 24h.
Ponte en contacto con CENTRO PEDIÁTRICO de inmediato si tu hijo es menor de un año y tiene ampollas, dolor severo, letargo o fiebre. También puedes aplicar compresas húmedas para disminuir el dolor, la hinchazón y el picor. Mantén a tu hijo alejado del sol hasta que se cure la quemadura.







