La obesidad infantil está aumentando a marchas forzadas en el mundo, lo que suele dar lugar a adolescentes obesos que se convertirán en adultos obesos de no poner remedio. Es por esto por lo que es necesario tomar medidas desde la infancia.
Hay que tener en cuenta que un ligero sobrepeso no significa padecer de obesidad. La obesidad viene cuando la persona pesa por lo menos un 10% más del peso recomendado para su estatura y morfología.
- La obesidad no es sólo un problema estético —de hecho, movimientos como el bodyposi plantean que el sobrepeso no tiene por qué ser feo y que la aceptación de la imagen propia más allá de los estándares de belleza es importante— pero sí puede acarrear muchos problemas de salud, y hay estudios que demuestran que el niño que es obeso entre los 10 y 13 años tiene un gran porcentaje de probabilidades de convertirse en un adulto obeso.
Las causas de la obesidad adolescente
Las causas de la obesidad no están del todo claras. Hay muchos factores que inciden en ella: biológicos, genéticos, culturales y conductuales. Sin embargo hay unas pautas comunes:
- Pobres hábitos alimenticios
- La pérdida de la capacidad de parar de comer
- El sedentarismo
- Historial familiar
- Enfermedades médicas (problemas endocrinológicos o neurológicos)
- Algunos medicamentos
- Cambios vitales que acarreen estrés
- Problemas personales, familiares o con compañeros
- Baja autoestima
- Depresión y otros problemas emocionales.
Las complicaciones que puede acarrear la obesidad adolescente
La obesidad, tal y como he mencionado, conlleva muchos riesgos y complicaciones:
- Aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares
- Hipertensión
- Diabetes
- Dificultades al respirar
- Problemas de sueño
¿No sabes si tu hijo padece sobrepeso? ¿Crees que no estás cuidando su alimentación como deberías?
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Diez consejos a tener en cuenta ante la obesidad
- Realiza una alimentación equilibrada y planificada. Evita el exceso de bocadillos, refrescos, dulces. Aumenta la ingesta de frutas, verduras, lácteos, legumbres o cereales integrales.
- Recuerda hacer ejercicio regularmente. Las prácticas deportivas grupales son perfectas, ya que estimulan al niño y le incitan a moverse.
- Respeta los horarios de las comidas. Evita el picoteo entre horas. Cuando se picotea se suelen consumir calorías vacías, y no en pequeñas cantidades.
- Recuerda los lácteos. Tus huesos lo necesitan. Si por factores genéticos tiendes al sobrepeso, elige los desnatados o semidesnatados.
- No olvides los hidratos de carbono. Cereales y legumbres nos aportarán energía y fibra.
- Cuidado con la comida rápida. Engorda mucho y alimenta poco. ¿Sabías que la salsa de las ensaladas de cierta cadena de hamburguesería tiene más calorías que una hamburguesa completa?
- Come despacio y sin distracciones. La televisión y los videojuegos están de más en la mesa.
- Come variadamente, con moderación. Un poco de cada cosa y no demasiado de una sola.
- Comparte hábitos sanos. Una alimentación sana es saludable para toda la familia, ya tengan o no sobrepeso.
- La adolescencia es una etapa de cambios importantes. Si notas que tu hijo presenta riesgos de algún Trastorno de Conducta Alimentaria, consulta con tu médico de inmediato.







