¡El verano ya está aquí! Nos inunda el sonido de las zambullidas y de las risas de los niños en el agua, despreocupados del mundo exterior. Pero cuando las risas se tornan en llanto después de nadar, es muy probable que sea debido a la presencia de agua taponada dentro del oído de tu hijo y que le esté causando un dolor intenso. Si quieres que tus niños disfruten del verano al máximo este año, CENTRO PEDIÁTRICO te ayuda a prevenir la otitis veraniega.
¿Qué es la otitis del verano?
La otitis veraniega u otitis externa es una afección del canal auditivo externo. Se da cuando el agua contaminada se queda atrapada en el canal auditivo lo suficiente para que los gérmenes se reproduzcan e infecten la piel. A pesar de la limpieza y mantenimiento del agua de las piscinas públicas, estas suelen ser un caldo de cultivo para los gérmenes.
Los síntomas más frecuentes de la infección de oído son:
- Dolor al presionar la oreja o tirar de ella
- Picor o escozor dentro del oído
- Rojez e hinchazón
- Supuración de pus
¿Cómo prevenir la otitis en verano?
La otitis de verano no es contagiosa, por lo que no hay peligro de que tu hijo la padezca por jugar con niños que sí la tengan. La mejor manera de evitar la otitis veraniega es tomar estas precauciones antes de meterse en el agua:
- Usar tapones para los oídos para mantener seco el canal auditivo.
- Cuando tu hijo salga del agua, usa una toalla para secar sus oídos e inclina su cabeza hacia cada lado durante un minuto para ayudarle a drenar el agua que haya podido quedar atrapada.
- No utilices bastoncillos para secarle el canal auditivo, ya que puedes empeorar el problema.
- No le quites la cera de los oídos, ya que es su misión proteger el canal auditivo de infecciones.
Si tu hijo experimenta síntomas de otitis veraniega, acude a CENTRO PEDIÁTRICO y nuestros pediatras te atenderán para darle el tratamiento más adecuado a tu hijo, dependiendo del tipo de otitis y su gravedad.







