¿Tu pequeño usa chupete? A menudo existen opiniones encontradas a la hora de valorar el uso de chupetes por parte de bebés o niños pequeños, y como en muchas otras cosas, todo depende de las preferencias: usa tu propio juicio y permite a otros utilizar el suyo. Sin embargo, y dicho esto, llega un momento inevitable en el que hay que decir adiós al chupete. Centro Pediátrico te da una serie de consejos para lograr este objetivo.
Pasar “el mono”
Una opción es eliminar el chupete de un día para otro y no mirar atrás. Por supuesto, tendrás que lidiar con cómo afectará esto a tu pequeño, además de valorar si este es el mejor curso de acción para tu hijo. Algunos padres afirman que quitar el chupete de golpe es la mejor opción, mientras que otros sostienen que esta técnica es muy dolorosa y molesta. La edad también es un factor a tener en cuenta. Los bebés más mayores definitivamente estarán más apegados, pero los bebés más pequeños pueden reemplazar el chupete con alguna otra cosa que les proporcione comodidad.
Cómo superar “el mono”: tenemos dos opciones. Quitar el chupete y no volver a hablar de él, o si tu bebé es mayor y pregunta por él, explicarle que los chupetes se han ido y que ya no los volverá a necesitar. La segunda opción implica involucrar a tu pequeño en la eliminación del chupete. Muchos padres recurren a historias fantásticas o los dejan bajo el árbol de Navidad, por ejemplo. Emplea algo de tiempo convenciendo a tu hijo y asegúrate de que entiende que ya es muy mayor para el chupete.
Lo principal que debes recordar a la hora de ayudar a tu hijo a superar “el mono” es que, una vez hayáis empezado, hay que seguir adelante. Sé constante y asegúrate de deshacerte de todos los chupetes de la casa, para no caer en la tentación de dar marcha atrás. ¡Te sorprenderá comprobar lo rápido que tu pequeño se acostumbrará a vivir sin chupete!
Dejarlo poco a poco
Otra opción para deshacerse del chupete es dejarlo poco a poco, y quizás esta sea la mejor opción para ti. Limita el uso del chupete y marca algunas reglas. Por ejemplo: permite su uso solo en las siestas. Poco a poco reduce el uso del chupete hasta que ya no lo necesite más. Este es un método más suave, pero también más largo. Debes valorar cuál será el mejor sistema para tu familia.
Sé sincero
Los bebés más mayores y los niños son muy espabilados, por lo que, si vas a tirar todos los chupetes, tienes que ser sincero. Dile a tu pequeño lo que pretendes hacer y por qué, explicándole los beneficios de dejar el chupete.
Sé paciente
Si tu hijo está muy apegado al chupete, quitárselo puede causarle mucho disgusto, quizás innecesario. Si tu primer intento no consigue persuadirlo a la primera, espera un poco y vuélvelo a intentar en unas semanas, cuando tu pequeño pueda entenderlo un poco mejor.
¡Recuerda que los chupetes no son el enemigo!
Es natural y no hay nada malo en que los niños pequeños busquen el bienestar en un pulgar, en un chupete o en un peluche. Mientras tu hijo no sea demasiado mayor o el chupete no se convierta en un problema, no tiene por qué ser malo permitir su uso un poco más. Para muchos padres, el chupete es un alivio para sus bebés y, al final del día, depende únicamente de ti tomar la decisión sobre su uso. No obstante, es importante remarcar que no es recomendable mantener el uso del chupete más allá de los tres años de edad.







