Las causas de este malestar pueden ser muy diversas. Lo más probable es que tu hijo no se haya limpiado bien después de hacer sus necesidades.
Sin embargo, si se sigue quejando (especialmente por la noche) es muy posible que tu hijo tenga lombrices. Las lombrices son un parásito intestinal que parecen trozos de hilo dental. Hasta la mitad de los niños de 5 a 10 años han tenido o tendrán lombrices alguna vez, ya que se trata de una de las infecciones más comunes que existen.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas más comunes son el picor de ano y sueño intranquilo. El picor es peor de noche, ya que las lombrices se desplazan hacia la zona del recto para poner huevos.
Lo más probable es que las veas en la zona perianal unas horas después de que tu hijo se duerma o en su ropa interior por la mañana. También es posible verlas en las heces.
¿Cómo se propagan?
La pregunta del millón es “¿Cómo ha podido mi hijo coger esto?”.
- Cuando los niños se rascan la zona infectada (generalmente el ano), los huevos microscópicos terminan en los dedos o bajo las uñas. Si no se lavan las manos, los dedos contaminados con los huevos pueden terminar yendo a la boca.
Cuando los niños ingieren los huevos, estos van a para al intestino y crecen durante dos o cuatro semanas antes de convertirse en lombrices. Las lombrices ponen huevos cerca del ano y el ciclo se repite.
- Los huevos microscópicos de las lombrices también pueden ocultarse en superficies como sábanas, toallas, ropa interior, inodoro, comida o juguetes. Si un niño tiene lombrices, hay muchas posibilidades de que infecte al resto de la familia.
- Es posible contagiarse debido al consumo de alimentos infectados por irrigación con aguas fecales; o incluso por la presencia de huevos en zonas de juego, arena de los parques o piscinas.
- Este tipo de lombrices intestinales solo afectan a humanos, por lo que ni proceden ni contagian a mascotas.
Cómo tratar las lombrices
Las lombrices representan poco peligro y pueden abordarse rápidamente. El pediatra te recomendará un medicamento por vía oral para matar las lombrices.
Es recomendable que toda la familia reciba tratamiento para evitar que niños y adultos vuelvan a infectarse con lombrices intestinales.
Prevención
- Lavar las manos a menudo (tanto las tuyas como las de tu hijo)
- Lavar los pijamas todos los días
- Limpiar los juguetes con regularidad
- Procurar que los niños no se rasquen la zona perianal o se muerdan las uñas.







