Si tu bebé ha comenzado a rechazar el biberón, podría deberse a la leche o a tu propio bebé. Una vez averigües cuál es la razón, podrás ayudar a tu bebé a disfrutar de los biberones de leche otra vez.
Comprueba si la leche es la causa:
- ¿La temperatura de la leche es la correcta? Los bebés varían en sus gustos con respecto a cómo de caliente o fría prefieren la leche. A algunos les gusta caliente, y a otros les gusta a temperatura ambiente.
- ¿Está bloqueada la tetina? Compruébalo poniendo el biberón boca abajo. Debería gotear rápidamente. También es posible que tu bebé esté listo para una tetina con agujeros más grandes y se esté frustrando con la tetina actual.
- ¿Está la fórmula caducada? Comprueba la fecha de caducidad de la leche en polvo y asegúrate de que el envase no haya estado abierto durante más tiempo del recomendado. Comprueba también que la leche no haya adoptado ningún olor de algún otro producto cercano, como perfume o cebollas.
Comprueba si tu bebé es la causa:
- ¿Se encuentra bien tu bebé? Si tu bebé está resfriado, padece infección de garganta, boca u oído, es posible que se sienta incómodo o experimente dolor al beber o comer. Pide cita a tu pediatra en Sevilla si crees que tu bebé tiene cualquier afección que pueda hacer que rechace el biberón.
- ¿Se distrae durante la hora del biberón? El sonido de la televisión o la presencia de otro niño pueden ser suficientes para distraerlo del biberón. Busca un lugar tranquilo para alimentarlo.
- ¿Está tu bebé demasiado lleno para el biberón? Si hace poco tiempo que tu bebé ha empezado con los sólidos, quizás esté saciado y no tenga espacio para la leche.
- ¿Simplemente no está interesado? Es posible que tu bebé esté disfrutando de la comida sólida y haya perdido interés en la leche.
No intentes forzar a tu bebé a tomar el biberón cuando se resista y vuélvelo a intentar más tarde. Ten por seguro que si tiene sed, beberá.
Si tu bebé está tomando sólidos, lo mejor es darle primero la comida y después ofrecerle la leche una hora después. Si el bebé sigue rechazándolo, dale otro alimento que incluya leche como cereales, yogur, arroz con leche, natillas o cualquier otro lácteo. Al final de la comida, comprueba si tu bebé tiene sed ofreciéndole un biberón de leche o de agua.







