Los primeros días de paternidad están tan llenos de felicidad como de ansiedad. Los recién nacidos son tan chiquitines que es normal preocuparse por su bienestar cada minuto.
Sus sistemas inmunológicos aún están desarrollándose y es importante observarlos con detenimiento durante estos primeros días para poder detectar cualquier anomalía.
Debido a que la fase neonatal es la más delicada, Centro Pediátrico te presenta 5 problemas habituales en los recién nacidos:
Hipo
Es muy frecuente que tu bebé presente hipo, sobre todo, en el primer mes de vida. El hipo refleja que tiene bien lleno su estómago de leche, o de gas o de ambas cosas. Es absolutamente normal y pasajero, pero si quieres darle una solución más rápida, vuelve a enganchártelo a la teta. Comprobarás que desaparece.
Estornudos
La vía respiratoria del recién nacido tiene que adaptarse al nuevo medio al que ha llegado. La forma de hacerlo conlleva que la mucosa respiratoria presente congestión nasal (nariz taponada), secreciones nasales y estornudos. ¡Tranquilos! Vuestro bebé no se ha resfriado: es absolutamente normal. Si lo precisas, porque tú bebé no pueda comer o respirar con normalidad, puedes utilizar suero fisiológico para despejar su nariz y disminuir todos estos síntomas.
Exantema toxicoalérgico
Es muy frecuente que la piel de tu recién nacido presente en sus primeros días de vida unas lesiones parecidas a las picaduras. Normalmente suelen tener como una punta blanca y rodeadas por un halo de piel enrojecida. ¡No os preocupéis! Al igual que el aparato respiratorio precisaba adaptarse, a la piel le pasa lo mismo. Es un cuadro que se resuelve generalmente en pocos días, no dejará marcas y no precisa de ninguna crema corporal específica ni nada de eso.
Reflejo gastrocólico
Este reflejo simula una diarrea y los padres se asustan mucho. Consiste en que los bebes emiten una deposición líquida durante o después de todas las tomas. También podéis estar tranquilos. No es más que un reflejo: cuando su intestino detecta que está entrando leche en el estómago, se pone en marcha y aumentan los ruidos intestinales (peristalsis) que favorecen que la caca que pueda estar al final del intestino (recto) salga con facilidad y muchas veces de forma explosiva. Este reflejo debe ser tranquilizador, pues demuestra que tu hijo está siendo bien alimentado.
Ictericia
Probablemente sea una de las causas más frecuentes de preocupación en los padres. Los niños en sus primeros 5-10 días tienden a ponerse amarillos. La causa es el acumulo de la bilirrubina en la piel y las mucosas. La bilirrubina debe eliminarse, fundamentalmente, a través del hígado, pero el hígado de nuestro bebé en sus primeros días es un poco inmaduro. La bilirrubina procede de la muerte de los glóbulos rojos que has transferido a tu hijo a través de la placenta y que tienden a desparecer para dejar paso a los glóbulos rojos propios de tu bebé. Este color amarillo siempre empieza por los ojitos, tiñendo sus conjuntivas y va descendiendo desde la cabeza a los pies a medida que aumenta la bilirrubina en la sangre. Si notas que en tu bebé aumenta progresivamente el color amarillo hasta el abdomen o las piernas, consulta con Centro Pediátrico, puede ser que necesite ingreso hospitalario para reducir los niveles de bilirrubina mediante la fototerapia, un tratamiento sencillo y altamente eficaz.







