Aunque nada se puede comparar con la leche materna, la mayoría de los bebés se alimentan con leche artificial alguna vez. Para algunas mamás, después de un período de amamantamiento inicial comienza la alimentación con leche de iniciación pero existen una serie de requisitos y consejos muy útiles a la hora de utilizar este producto.
1. No te preocupes si tu bebé pierde peso durante sus primeros días de vida. Tu hijo tenía una acumulación de agua y grasa cuya función era ayudarlo en el momento del nacimiento. Pasada la primera semana recobrará su peso inicial.
2. Si lavas cuidadosamente los biberones y las tetinas con agua limpia y caliente, no es necesario hervirlos ni esterilizarlos. Ten cuidado y elimina los restos de leche de iniciación, que se descomponen fácilmente y puede afectar al estómago del pequeño. Puedes esterilizar los biberones, cuando estén vacíos, metiéndolos en el microondas durante cuatro minutos a una temperatura media.
3. Las leches de iniciación liquidas ya preparadas pueden guardarse en el frigo hasta 2 días, si el bebé no ha tocado la tetina. Si lo ha tocado, límpialo bien y elimina los restos que queden después de alimentarlo.
4. La leche de iniciación no se puede calentar en el microondas. Estos aparatos lo hacen de forma desigual: en algunas partes queda fría y en otras caliente por lo que tu bebé podría quemarse. Pon el biberón bajo agua caliente o al «Baño María» durante unos minutos para que alcance la temperatura ideal.
5. Todas las leches de iniciación contienen leche de vaca modificada, excepto las fabricadas a base de productos de soja. Si en tu familia hay casos de alergia y optas por alimentar a tu bebé con leche de iniciación, consulta con tu pediatra sobre el uso de una leche de iniciación con soja.
6. Tu bebé necesita que estén con él tanto como que lo alimenten, así que no lo dejes solo tomando el biberón, pues podría atragantarse.
7. Asegúrate de que el orificio de la tetina tiene el tamaño adecuado. Si es demasiado grande, tu bebé se puede atragantar. Si le cuesta mucho succionar, puede que el orificio sea demasiado pequeño o que la tetina sea muy dura para él.
8. La leche en polvo no es una buena opción. Tiene un contenido inadecuado de proteínas, minerales y grasa para los seres humanos. Contiene leche de vaca sin modificar y dilata los intestinos y los riñones del bebé.
9. No se recomienda la leche de vaca, en ninguna de sus formas, para niños menores de un año. Continúa alimentando a tu hijo con leche materna o con la leche de iniciación, hasta después de que cumpla un añilo.
10. La miel está totalmente prohibida para los bebés. Puede contener esporas que producen graves enfermedades en niños menores de un año. Tampoco diluyas la leche de iniciación (si viene preparada) ni la licues más de lo indicado (si viene en polvo).







