Los eructos y la acumulación de gases en el bebé es una cuestión que preocupa a mucho a padres y madres. Cuando el bebé toma el pecho, succiona el chupete o simplemente llora, ingiere aire que se acumula en el estómago provocándole molestias. Esta serie de trucos pueden ayudar a prevenir y evitar los gases del bebé.
1. Hay que intentar que expulse los gases después de cada toma. Puedes probar con varias posturas: con el bebé incorporado sobre el hombro y dándole unos golpecitos suave en la espalda, o el bebé sentado sobre las piernas durante unos minutos para favorecer el eructo.
2. Si a mitad de la toma notamos que el bebé deja de mamar debemos hacer una pausa y tratar de que expulse los gases, haciendo una pausa y poniendo en práctica las técnicas del primer punto. Es probable que después de eructar el bebé siga mamando tranquilamente.
3. En ocasiones notamos que la leche sale muy deprisa y el bebé no puede mamar tranquilo, por lo que es mejor dejar que fluya un poco para evitar que el bebé tenga que tragar con demasiada rapidez y le entre aire.
4. En los primeros meses de vida del bebé son frecuentes unos pequeños vómitos de leche. No es motivo de preocupación si no afectan a la ganancia de peso del bebé y no vemos que les duela.
5. En ningún caso hay que dejar llorar al bebé durante un tiempo prolongado, ya que esa es su manera de pedirnos ayuda. Pero es que, también, al llorar traga aire y se le pueden acumular gases.
6. Hay que tratar de llegar puntual a la hora de comer del bebé ya que si llega a las tomas demasiado hambriento mamará con más ansia y tragará mucho aire.
7. Si crees que el bebé tiene molestias por los gases, podemos aliviarlas moviéndole las piernecitas como si pedaleara, o haciéndole masajes abdominales suaves y circulares.
8. Además de todos estos consejos para prevenir o aliviar los gases del bebé recuerda no darle infusiones, que pueden ser peligrosas para el bebé, ni bebidas azucaradas.







